domingo, 23 de diciembre de 2018

¿QUÉ PUEDE PASAR SI NO CONCILIAMOS?

Me gustaría empezar esta entrada discutiendo el tópico del "tiempo de calidad" con nuestros hijos, ya que creo que muchas veces se generan malentendidos con consecuencias perjudiciales sobre todo para los más pequeños. 

Lo que los niños necesitan es de entrada MUCHO TIEMPO por parte de sus padres, para que estemos con ellos o cerca de ellos, que sepan que estamos allí para cuando nos necesiten. Además, es la única manera de poder transmitirles los valores que deseamos que vayan aprendiendo para ir por la vida, ser felices y relacionarse de forma sana con los demás. Progresivamente iremos detectando que cada vez nos van necesitando menos, a medida que van creciendo, pero siempre deben sentir que los padres estamos cerca.

Si además este tiempo es de calidad (o la mayor parte que se pueda), tanto mejor, entendiendo la calidad como que hay una relación muy íntima entre ambos: jugar, hablar, pasear juntos, ir en bici, ayudarle con los estudios, etc.



Si no conciliamos correctamente y dedicamos poco tiempo para estar con nuestros hijos y transmitirles valores, tenemos muchas probabilidades de que nuestros pequeños manifiesten el "síndrome del emperador". Esto ocurre cuando al no tener tiempo los padres delegan la crianza en terceras personas, y para paliar el sentimiento de culpabilidad se le conceden todos los caprichos, con lo que se le transmite el mensaje de que, pese a su soledad afectiva, es el centro del universo y los adultos están para satisfacer todas sus exigencias y, el rey de la casa, sentirá que tiene total impunidad (es lo que toda la vida se ha llamado un "niño malcriado", de los cuales seguro que todos conocemos adultos que se comportan como tales).

Y por supuesto, además de intentar conciliar para estar tiempo con nuestros hijos, igual importancia tiene poder desarrollar una carrera profesional satisfactoria o cuidar las aficiones / deportes o las relaciones sociales y de pareja. La clave de nuevo es saber cómo distribuir el tiempo entre estas facetas a lo largo de nuestra vida...

Relacionado con lo anterior, me gustaría citar a Bronnie Ware, una enfermera australiana experta en cuidados paliativos de enfermos terminales, quien escribió un libro con la lista de los principales arrepentimientos que tiene la gente al morir. En resumen, el Top 5 es:
  1. Ojalá hubiera tenido el coraje de hacer lo que realmente quería hacer y no lo que los otros esperaban que hiciera
  2. Ojalá no hubiera trabajado tanto
  3. Hubiera deseado tener el coraje de expresar lo que realmente sentía
  4. Habría querido volver a tener contacto con mis amigos
  5. Me hubiera gustado ser más feliz

Arrepentimientos justo antes de morir


Casi nada, ahí lo dejo....

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